martes, 28 de octubre de 2014

El Alumbrado Público

EL ALUMBRADO PUBLICO

 Siento un gran aprecio y admiración por los operarios del mantenimiento del alumbrado público. Ellos están expuestos a una gran conjunción de distintos tipos de riesgos.
A saber:
1) Trabajan de noche, cuando el cuerpo de cualquier persona tiende naturalmente a relajarse y desconcentrarse.
2) Trabajan en la oscuridad, por que es obvio que siempre están donde el alumbrado público está apagado.
3) Trabajan en la vía pública, es más en la zona de circulación vehicular.
4) Muchos de los conductores que deben esquivarlos suelen estar cansados, semi-dormidos, alcoholizados, drogados, o simplemente distraídos.
5) Su trabajo es a la intemperie, sufriendo las contingencias climáticas.
6) Su mayor carga de trabajo se produce cuando el clima azota con tormentas de viento y agua.
7) En general, el público usuario suele ser muy ansioso, y a veces mal educado.
8) Sus salarios no van de acuerdo con estos riesgos.

Por todo esto, estoy orgulloso de ser parte del sistema que mantiene cerca cien mil lámparas todas las noches, y con buen prestigio, y un generalizado reconocimiento ciudadano.

He aquí una foto del recuerdo: